OPINIONES Y COMENTARIOS
Julio Ricardo Blanchet Cruz
jrbcdiariolibertad@gmail.com
·
¿Y
nosotros cuándo?...
Siempre
he dicho y sostenido, que quienes mandan en todo el mundo; o para ser más claro,
que los que mandan aquí y en todas las naciones, son los militares...
Ningún
gobierno, ninguno, de la ideología que sea, puede sostenerse si su Ejército no
lo apoya. Eso de que el Presidente es el Jefe supremo de las Fuerzas Armadas,
es forma, pero no fondo. Andan jugando a
los soldaditos
A
través de mi vida he tenido contacto con muchos Generales: Marcelino García
Barragán. Jesús Gutiérrez Rebollo. Ricardo Andriano Morales, por sólo mencionar
a ellos tres, evitándome la pena de olvidar a alguno; pues fue en un tiempo
costumbre desayunar juntos todas las semanas...
Mi
General Andriano, fue quien me trajo de regreso a Xalapa, cuando la
comandancia de la VI región cambio de Puebla a Veracruz...
Al
pasar a retiro, lo invitaron a Durango como Director de Seguridad Pública. A los tres meses ya había presentado su
renuncia “por motivos de índole personal”...
Todos
ellos militares de primera línea de un Ejército que ya no existe. De un Ejército, no al que corrompieron. Un Ejército que se dejó corromper...
Yo
quería ser soldado y servir a la Patria, no ser policía. Es el sentir de la tropa...
Para
que el Presidente eligiera al Secretario de la Defensa Nacional -igual que en
La Marina Armada- se le presentaban tres opciones al Presidente y él “decidía”...
Con
López Obrador y ahora, la regla se rompió y el nefasto tabasqueño
decidió a quienes no les correspondía...
Mi
cercanía con el Ejército es genética, por decirlo de alguna manera. Mi abuelo, el General de División, Roberto
Cruz Díaz (1888 – 1990) ex Secretario de Guerra y Marina, ha sido el único
General que desobedeció una orden del entonces Presidente Plutarco Elías
Calles (1877 - 1945) quien presionado por el General Alvaro Obregón (1880
- 1928) ordenó detener y pasar por las armas al General de Div Francisco
R. Serrano, en ese entonces candidato a la Presidencia de la
República; y a todos los que le acompañan...
Mi
abuelo se negó a cumplir la orden, aduciendo lealtad a quien había sido su Jefe
Francisco Roque Serrano Barbeytia (1889 - 1927) General del Ejército
Constitucionalista...
Todo
esto no lo cuento yo, por ser su nieto y estar orgulloso de él. Lo relata con lujo de detalles Don Julio
Sherer García (1926 -2015) en su libro “El Indio que mató al padre Pro”...
La
orden fue cumplida el 3 de octubre, por el General Claudio Fox; y
constituye uno de los capítulos más vergonzosos de la política...
Y
eso que hoy sabemos que el General Francisco R. Serrano, no ha sido el
único candidato a la Presidencia que ha sido asesinado...
Cabe
aclarar, que mi General Jesús Gutiérrez Rebollo, no era el que tenía
relaciones con el Cártel de Colima de los hermanos Amezcua, llamados los reyes
de las metanfetaminas. El contacto era
su suegro, el papá de Nilda Patricia Velazco. Antes conocido como “El Copitas”
-ya sabrán mis tres amables lectores ¿por qué? pero poco después se convirtió
en Don José-
Mi
General Gutiérrez Rebollo (1934 – 2013) se lo informó al propio Zedillo;
y como consecuencia él fue acusado y sentenciado a 40 años de prisión, por
nexos con la delincuencia organizada. Amenazado que, si hablaba, su familia pagaría
las consecuencias...
Algo
parecido a lo que le sucedió al Contralmirante Fernando Rubén Guerrero
Alcántara, quien denunció a los sobrinos del anterior Secretario de la
Armada Rafael Ojeda Durán por huachicol; y posteriormente ante el actual
Secretario, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles...
Sólo
que, a él, poco tiempo después, lo silenciaron para siempre. Así se las gastan...
Perolo
más destacado, es que en los EE.UU. suenan rumores que se escuchan como
tambores de guerra; pues ya se habla que el otrora Ejército “más poderoso del
mundo” dicen que están para defender a la Patria, no para andar asesinando
gente en otras Naciones...
De
ser cierto esto, se entiende por qué a Trump ya le urge terminar esta
guerra; pero, se repite, los dados ya han sido lanzados...
Solo
resta preguntar ¿Y nosotros cuando?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario