OPINIONES Y COMENTARIOS
Julio Ricardo Blanchet Cruz
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¡Gracias a Dio$!...
Pues sí. Gracias a
Dio$, y sus patéticos representante$ es que el ser
humano es tan estúpido. En el entendido,
que la destrucción del ecosistema, no es propio de ningún otro animal que no
sea el Homo sapiens, sapiens. O sea, el doblemente sabio...
Hoy genéticamente, electrónicamente, religiosamente o lo
que se ocurra, ha evolucionado -mutado sería más propio- al Homo $apien$
$apien$...
Un oso polar que anduviera poniendo fogatas por todo el Ártico,
sería más o menos lo mismo, igual de estúpido que nosotros. Al destruir el ecosistema nos condenamos a la
extinción; y a un futuro mediato de carencias y problemas -¿más?-...
Según dicen los que acomodan las profecías a conveniencia
-a toro pasado, podría decirse- que Michel de Nostredame, conocido como Nostradamus
(1503 - 1566) descubrió que ¡La Tierra era un ser vivo! Y que siglos
después se viene corroborando...
Lo que todavía no se entiende -gracias a las religione$ se
repite- es que los seres humanos, no somos de este Planeta. Más claro: no somos hijos de La Madre Tierra,
somos sus parásitos...
Solo que entender eso y aceptarlo, es echar por tierra
todas las creencias religió$a$. No
somos hijos de ningún Dios. La especie humana,
entera, somos unos bichos perniciosos que donde quiera que ponemos un pie, todo
lo destruimos. Nos estorba la vegetación
y nos molestan los animales...
Como se demuestra, cuando una representante del pueblo -al
que se supone que María Candelaria Ochoa preguntó si podía proponer una
estupidez en Tribuna- y es de suponerse que le dijeron que sí, que la
propusiera...
Y expuso que se multara a quien diera de comer a los animales
en la calle. Y también a quienes afuera
de sus casas ponen un recipiente con agua. Para que hasta ahí les caiga la multa...
Por supuesto que me opongo a que semejante estupidez se
convierta en Ley...
Cómo te reciben los animales cuando llegas a casa, es un
placer. El sentir su cariño, su lealtad,
son parte muy importante en el crecimiento de cualquier niño o niña...
Los animales callejeros y hasta los que son de casa,
salen a recibirnos todas las mañanas cuando junto con mi amigo JoséLuis,
hacemos un recorrido para darles de comer a los animales...
Todo empezó cuando me dejaron encargado un caballo y
había que ver por él. Darle de comer,
cepillarlo, herrarlo, tenerle su pila de agua, etc. a la diaria visita se
presentó un perrito, se le acarició y algo le dimos de comer -en casa tengo
tres que son callejeros; y una gata-...
Y luego llegó otro y otro y otro; y un gatito y otro y otro:
y cualquier cantidad de aves, gallinas, gallos y pollitos. En total, han de ser como unos 20 perros, 7 –
8 gatos y entre 10 ó 15 zopilotes -varía- a los que también les llevamos sus
huesos todos los días, incluyendo sábados, domingos y días festivos. Ellos todos los días comen...
Una sola abeja, señora diputada Candelaria, no es
más importante que Usted, es más importante que toda la humanidad junta; y
desde sus principios. El día que
desaparezcan las abejas, ningún ser humano sobrevivirá...
El día que Usted deje de ser diputada, se le recordará
por su incultura y impúdica estulticia; pero su trascendencia no dará para
más...
Se entiende que su poco honorable Partido de delincuentes,
la podría desechar, como a las diputadas poblanas que dijeron que los hombres
viejos huelen a baúl y las cesaron...
Pues a como están los asuntos de delicados, cualquiera
que se salga del redil, podría pagar las consecuencias...
Y si opinamos sobre la lealtad. Ninguno, ningún ser
humano se puede comparar con un perro de esos que andan en la calle, de esos a
los que Usted considera que no debe de dárseles ni agua...
Con esas estúpidas propuestas, les dan argumentos a quienes opinan, que
habiendo mujeres tan valiosas y hermosas, fueron escogiendo de lo peorcito para
este gobierno.
Y nos vemos mañana, si El Sol me presta vida.