OPINIONES Y COMENTARIOS
Julio
Ricardo Blanchet Cruz
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¡Todo se regresa!...
Como
las noticias son aciagas y sólo presagian lo que todos sabemos; o, mejor dicho,
ya vivimos: el desastre. Eso de que las naciones gasten más en armas que en
alimentos, es un insulto a la especie humana.
Máxime cuando a sí misma se dice hecha a imagen y semejanza de Dios...
Y
que a cada paso que se da, sólo se encuentra podredumbre, corrupción y
mentiras; muchas mentiras. La vida es una farsa monumental...
Bien
decía Francisco VI duque de la Roché, conocido como La Rochefoucauld
(1613 - 1680) “Los hombres no vivirían mucho tiempo en sociedad, si no se
engañaran los unos a los otros”...
Por
lo que mejor les comento el porqué comer carne, es dañino; qué es una de las
preguntas que más frecuentemente me hacen cuando doy pláticas sobre salud y
educación...
El
asunto tiene muchas aristas, desde las que puede fijarse una posición...
Anatómicamente,
los humanos no estamos diseñados para comer carne. Nuestro sistema digestivo es muy largo. En términos generales, desde luego variantes
con la estatura del individuo, suelen ser de unos 9 metros...
De
tal forma que lo que se ingiere hoy, no se deshecha al día siguiente. SI alguien decido ayunar, dejar de comer y
solo tomar agua, seguirá yendo al baño a obrar varios días después...
En
los intestinos se almacenan 3-4 kilogramos de materia en proceso de
descomposición, que durante el proceso libera gases. Mismos que en su mayoría son absorbidos por
los vellos intestinales y van a dar directamente a la sangre, circulando por
todo el organismo...
Si
esos mismos gases se expelen por los medios naturales, el que está junto puede
exclamar “te estás pudriendo”. Y sí,
literalmente se está pudriendo...
Los
intestinos de los animales carnívoros, son, en comparación, muy cortos. Asimilan sus alimentos y los desechan muy
rápido; por lo que tienen necesidad de comer frecuentemente...
Los
humanos somos los únicos animales que comemos por horas, no por hambre. Por lo que estamos retacados de porquerías...
Pero
hay más...
Está
el aspecto ético. ¿Es ético criar a un
animal, en las tristes condiciones de vida que se les da? -a los pollos hasta
les queman las patas- para después asesinarlo o matarlo, como se prefiera...
Para
qué comentar sobre las corridas de toros, las peleas de perros o las de gallos;
n las que se hace presente la maldad humana en el deliberado hecho de hacer
daño...
Hay
que escuchar como sufren los cerdos y el ganado en general cuando los van a
matar. Pero ni siquiera se escandalizan
por los niños que asesinan en Gaza a la vista de todo el mundo...
También
está el aspecto moral, el aspecto de la doctrina del obrar humano que regula el
comportamiento con relación al bien y al mal.
En el entendido que esto último depende de la sociedad que lo juzgue;
por lo que es en extremo subjetivo...
Pero,
aun así, matar al prójimo porque tiene una religión diferente, no tiene ningún
sustento; desde ningún punto de vista que se quiera ver o justificar...
Y
menos, cuando todas las religiones tienen como principio el “No Matarás”. Que se entiende como quitarle la vida a un
ser vivo...
Pero
convenientemente lo acomodan los seres humanos; aduciendo que todo esto se hizo
para nuestro goce y disfrute; según rezan las “$agradas E$critura$”...
Si
todo lo anterior debiera hacer pensar detenidamente sobre el comer carne -animal
muerto- hay otro aspecto que es importante, tanto los animales, como los
humanos que comen carne, son esencialmente agresivos...
A
diferencia de los que no la comen, que se caracterizan por no serlo...
Pero
lo más importante, es que nadie puede escapar a la Ley del Equilibrio. Y esta dicta que “toda acción trae
consigo una reacción igual y de sentido contrario”, explicado de manera
científica como la Tercera Ley de Isaac Newton (1643 - 1727)...
Y
por ahí dicen que “Tanto peca el que mata a la vaca, como el que le agarra la pata”...
Pero pocos están
conscientes de que todo en esta vida se regresa. Por lo tanto, hay que tener
siempre presente el no hacer nada que no me gustaría que me hicieran. Y con eso
ya se está del otro lado.
Y
nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.