OPINIONES Y
COMENTARIOS
Julio Ricardo Blanchet Cruz
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¿Inteligentes?...
Ningún ser vivo en este Planeta, destruye su hábitat. Excepto
nosotros; y también somos los únicos que nos tropezamos dos veces con la misma
piedra...
Hemos dominado el espacio ¡ya llegamos a La Luna! Y a las
profundidades del mar. ¿Y?... sería la lacónica respuesta. ¿Acaso
somos mejores seres humanos?...
Y lo peor. No
aprendemos nada de las lecciones del pasado.
Se han encontrado ciudades enteras abandonadas, sepultadas, perdidas
dentro de la maleza o inundadas bajo lagos y mares; pero no reflexionamos en lo
que le estamos haciendo a un SER VIVO, La Tierra, La Madre Tierra...
Nos la pasamos en guerras, por una causa o por otra,
matándonos entre nosotros; y todo porque el otro no piensa como yo, o quiere
quedarse con lo que es mío...
Lo mismo y le echamos veneno a las plantas y a la tierra,
para que no vuelva a crecer nada. Nos
creemos, o, mejor dicho, nos han hecho creer, que somos superiores a todo
cuanto existe. Hay quienes se dicen
hechos a imagen y semejanza de su Dios...
Lo que hace recordar al filósofo y poeta romano Tito Lucrecio
Caro (99 - 55) Y su magnífico libro De rerum natura -sobre “La
Naturaleza de las cosas”- “¡Cuántos males se han derivado de la religión”...
Y sus patéticas supersticiones, podría agregarse. Porque, así como Hipócrates (460 - 370) separó
a las enfermedades de los orígenes divinos, sino a causas naturales...
Pues así Lucrecio, quien explicó El Universo mediante
átomos, negando la intervención de los Dioses y buscando liberar al ser
humano del miedo a la muerte...
Dicen los científicos, que fue entre 5 y 7 millones de años,
cuando los humanos se separaron de los grandes simios -no dicen cómo y si fue por
la noche o por la mañana. Pero démoslo
por bueno...
Porque también hablan de 300 mil millones de años cuando
apareció el homo sapiens. Pero sin
importar esas exactitudes científicas, aún suponiendo que Eva y Adán fueron formados
de barro hace la cantidad que quieran de millones de años; para La Madre Tierra
serán apenas unas fracciones de segundo...
La Tierra es un ser infinitamente superior a todo cuanto
existe. Y no dudaría que supiera quiénes
somos todos y cada uno de los que la habitamos -la parasitamos sería más
exacto- y más, cuando la destruimos...
Y en cuanto se dé cuenta de ello, se va a curar. ¿Cómo? púes deshaciéndose de lo que le hace
daño. Nadie puede enfrentar a La Naturaleza. Nadie...
Es algo parecido al Panteísmo, filosofía en la que se
equipara a Dios con las Leyes Naturales de la energía y el orden del Universo.
Para ellos, todo cuanto existe es parte de Dios...
Entre los seguidores conocidos del panteísmo, está Giordano
Bruno (1548 - 1600) el astrólogo y teólogo italiano que desafió a la
religión oficial, sosteniendo que el Universo no tiene fin ni límites, que hay
millones de estrellas más, y mundos habitados por seres inteligentes...
Por andar pensando y divulgando esas cosas, fue condenado
por la “sagrada” Inquisición a morir en la hoguera, tras ser acusado de herejía...
Baruch Spinossa (1632 – 1677) también pensaba
que Dios y El Universo son la misma cosa...
No podemos pasar por alto El Kybalión, escrito en el
antiguo Egipto y traído desde allá por William Wather Atkinson (1862 - 1932)
quien señaló que de la nada no puede salir nada y que El Universo es una creación
mental, es decir, que vivimos en la mente del Creador...
Pero quien lo expuso de la manera más clara, fue Pitágoras
(570 - 490) pues es totalmente cierto que estamos hechos a la imagen y
semejanza de El Creador; lo que pasa, es que algunos lo escucharon por ahí y
solo lo repitieron; pero sin entenderlo...
Así como todos los libros están hechos con las mismas
letras, unos son totalmente distintos a otros.
Pues bien. Lo único infinito y
eterno que existe, es decir...
Que ya se puede acabar el Sol, La Vía Láctea y El
Universo entero y seguirá existiendo, es la numeración. Que nunca tuvo un principio, ni puede tener
un fin; por ende, el principio de todo cuanto existe: es el UNO...
En consecuencia, todos y todo cuanto existe, es solo la
repetición del UNO, solo que está acomodado de diferente manera.
Y nos vemos mañana, si El Sol me presta vida.