OPINIONES Y COMENTARIOS
Julio Ricardo
Blanchet Cruz
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¡Aquí hay gato encerrado!...
¡Alarma! La aparición de una cepa del Ébola -que es el
nombre del río dónde el hombre se encontró por primera vez con el virus- ya ha
cobrado, hasta el momento de escribir el presente, 130 muertes y hay centenares
que presentan síntomas...
El director de la OMS, el
doctor Tedros Adhanom, declaró su “profunda preocupación” por la
magnitud y la velocidad de la epidemia, sin que haya, ni vacunas, ni
tratamiento...
Desde un principio se
advirtió que los nuevos robots acabarían con miles de empleos. No cobran sueldo, ni se sindicalizan, ni
protestan sin días de descanso...
Y que la guerra o las
pandemias podían disminuir la población mundial. Pero hasta ahora, con nueva tecnología para
difundir ideas y noticias, se exagera el asunto y crea terror...
En la pasada epidemia de
Ébola, en Africa Occidental, entre 2014 y 2016 murieron 11 300 personas. Pero en total, en los últimos 50 años han muerto
“cerca de 15 000 personas en todo el mundo”, según la OMS...
Sin embargo, con la
pandemia del COVID-19 la propia ONU reportó que murieron poco más de 20
millones. Por lo que, si bien es cierto
que de cualquier forma hay que prevenir la pandemia, no parece que a las
Autoridades Sanitarias tengan algún interés. Aquí hay gato encerrado.
Cambiando de tema...
Les comento de los
siempre oportunistas curas y las filípicas que le endosaron al gobierno por la
falta de seguridad. Pero si la seguridad es responsabilidad del Estado; y
ciertamente que es un desastre...
La moral, que
determinantemente incide en la seguridad, es responsabilidad de los hombres de
Dio$. Y en ambos casos; claro está que
ha fracasado la oratoria...
Lo que parece que
ignoran, es que la rectitud, la moral, no se enseña en los libros, ni en los
púlpitos, ante esa pobre gente, a la que le han hecho creer que su Dio$
necesita que le rueguen, que le pidan de rodillas, que lo adoren...
Porque finalmente, no se
enseña con la palabra. Se enseña con el
ejemplo. Y el que los ciudadanos reciben
de sus gobernantes y de sus religiosos, es, por lo menos, incongruente...
Claro, que en un país gobernado
por delincuentes, nadie se extraña o cuestiona, las forzosas y obligadas relaciones
de los cura$ y los pecadores...
Es como una simbiosis
perfecta. Uno hace sus tiznaderas; y el
otro se las perdona. Y todo, mediante su
buena mochada, para ayudar a los niños pobres y -mantener como reyes a sus
cardenales y obispos-
Hablar de la humildad de
los papas es de plano una burla en la que sólo pueden creer los “creyentes”.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.