OPINIONES Y COMENTARIOS
Julio Ricardo Blanchet Cruz
·
De las profecías...
Por referencias arqueológicas, hoy sabemos que no es la primera vez que la “humanidad”
¿? desaparece. Vestigios de diferentes
civilizaciones, muchas de ellas inexplicablemente avanzadas, han sido
encontradas en diferentes lugares del Planeta...
Sin dejar más huellas que ruinas de monumentos majestuosos, que no podrían
ser reproducidos ni en esta época de significativos avances tecnológicos...
Pero les han servido para responsabilizar de ello a diferentes “dioses” -unos
buenos y otros malos- y para llevar a cabo “profecías” de seres especiales que
reciben información, según ellos, del “más allá”...
Hoy los tiempos se prestan para predecir que nos espera un desastre
universal -otro más- que acabará con una nueva derrota de la luz, a manos de la
oscuridad. ¡Conmovedor!...
Sin aceptar, que quien responsabiliza a los demás de lo que a él -o a ellos-
le sucede, es porque no ha madurado, es decir, que no se ha hecho responsable
de sus actos...
No es aventurado decir que estamos al borde del desastre, hoy a manos de la
IA, que ya supera por mucho a sus creadores.
Pero se continúa hablando de dioses y demonios que manejan a los hombres
a su antojo...
Cuando lo único cierto, es que, acorde a esos absurdos conceptos, el Libre
Albedrío con el que El Creador dotó a su creación, sería falso; y solo somos
sus marionetas...
En otras palabras. Si el Creador
hizo a unos buenos y a otros malos; a los que finalmente va a juzgar, nos
hablaría de un ser terriblemente perverso que se divierte con el dolor y el
sufrimiento...
Hace miles de años, el Hombre -con mayúscula- más trascendente, es decir,
el que más ha impactado a toda la humanidad, Pitágoras (569 – 475) más
importante que todos los miles de dioses que a través de la Historia han
existido, juntos o separados...
Entendiendo por dioses de la humanidad, a los que han creado para explicar el
origen del Universo, los fenómenos naturales y el sentido de su propia existencia...
Empezando por el sumerio Anu, considerado el padre de todas las deidades,
Zeus, Ra, Osiris, Poseidón, Zaratustra, Odín, Thor, Brahma, Vishnu, Shiva, Krishna,
Jehová, Mahoma, Jesús y todos los demás que se les ocurra...
Que no han servido para otra cosa que para que los parásitos vivan del
cuento. Sin que se soslaye que también
han servido para hacer guerras y que se maten unos y otros...
Sin que ninguno ha impactado a toda la humanidad, como hasta la fecha lo ha
hecho el citado Maestro Pitágoras; quien finalmente ha influido en toda
la humanidad, no solo a una parte...
Pues ese mismo Personaje fue quien dijo:
“El bien y el mal no existen; sólo existe la salud y la enfermedad”.
Y sí hoy por hoy nos encontramos en tan delicado trance, es porque la humanidad
está enferma...
El hombre no es malo, está enfermo.
Y los enfermos piensan como enfermos y actúan como enfermos, porque no
pueden pensar ni actuar como sanos...
Y esto se debe, a que el hombre no encaja como eslabón en ninguna cadena
ecológica. En pocas palabras, el hombre, a diferencia del resto de todos los demás
seres, no pertenece a La Tierra...
De ahí su estúpido actuar, al destruir todo lo que a su paso
encuentra. El pelear, el lastimar, el
matar, solo es propio de quienes están enfermos; ignoran quienes realmente son;
y encima de todo se creen perfectos...
Algunos están tan enfermos, que se consideran superiores a todos los demás
seres vivos. Concepto que todavía va más
allá de la estulticia...
Razón por la cual, a diferencia de todos los demás animales, el hombre ignora
cuál debe ser su alimentación y come de todo.
No es exagerado que sea hasta carroñero, que se alimente de animales a
los que salvajemente cría y mata; lo que lleva implícito un duro sentido de maldad,
de perversidad...
De tal suerte, que la desaparición del hombre sobre la faz de La Madre
Tierra, sin duda que será festejado por todos los demás seres...
Y para todos aquellos, en especial a los aberrantes religiosos que tanto
daño le han hecho a la humanidad con sus estúpidas ínfulas de grandeza...
Cabe citar, que los seres más importante del Planeta, son las abejas. Y el día que desaparezcan, como ya está
sucediendo, ningún ser humanos, sin importar en las estupideces en las que
crea, lo verá...
Conclusión...
Si todos, sin excepción, somos el resultado de lo que hemos comido; la
UNICA forma de ser de otra manera, es comer de otra manera...
Mientras nos alimentemos, no sólo de lo que es nuestro alimento natural,
sino como hoy, de porquerías, la humanidad -esta humanidad- será mejor que
desaparezca.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario