OPINIONES Y COMENTARIOS
Julio Ricardo
Blanchet Cruz
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¡Pero que no se repita!...
No
estoy muy seguro que éste pronosticado como caótico mes, termine con las cartas
que recibió Jeffrey Epstein con motivo de su cumpleaños número 50. Entre las que se encontraba una de Donald
Trump; en la que se puede leer lo bien que se llevaban, pues llevaba un
dibujo obsceno...
Lo
que hizo que Trum demandara al Wal Street Jornal, por 10 mil millones de
dólares, aduciendo que la carta era falsa; pero terminó perdiendo y se pensaba
dar a conocer en la frustrada cena de corresponsales...
Cabe
citar que en este espacio siempre se ha opinado que Jeffrey Epstein no
se suicidó, sino que lo asesinaron...
Que
aunado a que Cole Allen, quien organizó el caos en Washington al querer matar
al Presidente, gritó que Trump era un ¡pedófilo, violador y
traidor! da para ponerse a pensar, que cuando el río suena, es porque agua lleva...
En
algún momento en no pocas ocasiones, se mencionó que Trump compartía con
Epstein sus degeneres. Y también
que su nombre había sido convenientemente eliminado de los Archivos...
Pero,
el asunto se tomará algún tiempo para ser debidamente investigado; y eso no se
puede hacer de la noche a la mañana.
También está el asunto de la guerra que nos falta con Taiwan,
oficialmente territorio chino y apoyado por La Casa Blanca...
Aunque
continúa la guerra en Ucrania, ya no es de interés mediático lo que ahí sucede;
y la presencia de Zelensky que aparecía todos los días por todos lados,
acabó por hartar...
Y
está pasando lo mismo con los sionistas contra Irán. Pues como prácticamente van
perdiendo la guerra, requieren de una salida, si no decorosa, que cuando menos sea
menos humillante...
Por
lo que continúan las amenazas por parte del neoyorkino contra Irán. Pero el
Estrecho de Ormuz continúa cerrado para la navegación de quienes están con los
invasores. Permitiendo, entre otras
naves, el paso de las embarcaciones rusas que, además, están exentas de pago.
Ya
de salida...
Los
agentes norteamericanos fallecidos en la emboscada, no eran de la DEA, que es la
que se encarga de los asuntos relacionados con las drogas; eran de la CIA, la Agencia
Federal de Inteligencia, o sea, de los espías. Más claro, estaban espiando ¡vestidos
con uniformes mexicanos. Pero ella no
sabía nada...
Y
la señora Claudia, con su ya casi eterna sonrisa de boba, pues no se
sabe de qué se ríe, dice que espera no vuelva a suceder.
Y
nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
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